Presentamos
una serie de puntos para la reflexión y el análisis que debería plantearse
toda organización que quiera afrontar un proyecto de mejora continua.
¿Entra dentro de la política de la empresa la satisfacción del cliente,
tanto interno como externo?.
¿Se aplican métodos para conocer las necesidades de los clientes?
Grado de satisfacción de los clientes y métodos para su medición.
¿Existe un canal para recepción de quejas?
Grado de quejas recibidas.
Grado de resolución de las mismas.
¿Están claramente definidos los servicios que prestamos?.
¿Son bien conocidos por nuestros empleados?
¿Ofrece la competencia algo más en servicios similares?.
Grado de satisfacción de los empleados.
Nivel de productividad de los empleados.
Nivel de Calidad de los proveedores.
Nivel de involucración de importancia dada a la prevención de fallos.
Recursos asignados a prevención y eliminación temprana de defectos.
¿Existe una documentación básica que describa los procedimientos que
aseguran la Calidad en las distintas áreas de la empresa?.
¿Sabe la empresa cuánto le cuesta la no calidad?.
Nivel de involucración de la Dirección en temas de Calidad.
¿Está nuestra organización lo suficientemente mentalizada en el tema
de la Calidad?.
Nivel de implantación de la Calidad en la empresa.
¿El nivel de formación de los empleados es suficiente?.
¿Existen directrices de Calidad para todas las actividades de la empresa?
¿Conocen todos los empleados las directrices de Calidad de la empresa?
¿Se llevan a cabo auditorías de Calidad?